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Red Institucional de Transparencia

Historia del Templo

 
 

 

Actualmente el Cantón de Coronado tiene una magnífica Iglesia, una obra de arte de estilo neo gótico, que es realmente un monumento histórico arquitectónico de las generaciones pasadas. Antes de que se construyera este imponente templo existiá una pequeña iglesia en el mismo sitio donde se edificó la actual, por ser considerada como un lugar apropiado, por ser una llanura, por tener una hermosa vista al valle de San José. El padre Rubén Fernández llamó al Arq. Teodorico Quirós y le encargó la confección de los planos de la nueva iglesia por los que cobró 4 mil colones, pero se le pagaron 3 mil 600 por un atraso que hubo.

 


La iglesia se inspiraró en el estilo gótico francés, y se usaría una estructura de metal como la había hecho el pueblo de San Ramón. Los planos de la Iglesia fueron enviados a la casa Krupp en Alemania, para que fueran aprobados por los ingenieros alemanes, y pedirles que enviaran el presupuesto de la estructura metálica para el templo.

En enero de 1929 los señores de la casa Krupp enviaron el presupuesto de los diferentes materiales que se podrían usar, así como información sobre la forma de pago de la deuda por adquisición de material metálico. Al contado y sin descuento se debía pagar por adelantado el 30% del importe del encargo y el resto contra entrega. El primero de febrero de ese año se comunicó al pueblo que para el domingo 17 de febrero de 1929 se efectuaría un gran turno a beneficio de la construcción del nuevo templo.

Con lo recaudado en la feria se logró completar la suma de 11 mil dólares que era el 30% que solicitaba la empresa por adelantado para enviar los materiales. En agosto de 1929 se canceló el 70% faltante de la deuda. Para ese entonces, los vecinos de Coronado programaban su tiempo y planificaban su trabajo, para poder colaborar con el traslado de las pesadas piezas, que no tardarían en llegar al puerto. Mientras se esperaba la llegada del cargamento, se comenzó la tarea de demolición y limpieza del previo. Entre tanto se trasladaron las imágenes a la Casa Cural y se improvisó un lugar para oficiar la misa, bautizos y otros.

De la antigua iglesia se aprovecharon las torres que fueron obsequiadas a la ermita de San Jerónimo de Moravia, los ladrillos que fueron colocados en gran parte en algunas de las calles de los cuadrantes.

 

iglesia
Para el 07 de noviembre, de 1929 se recibió la información de que para el 16 del mismo mes llegaría a Puntarenas la estructura en el vapor Antioquía. Según señala Cruz Zúñiga en su libro, una vez que se supo que la estructura de la Iglesia ya estaba en Puntarenas, se procedieron a hacer las gestiones para que fuera trasladada en tren hasta la plaza Váquez, donde la vaciaron. Las personas del pueblo se organizaron para trasladarla en carretera. Los Boyeros prepararon sus carretas y construyeron cureñas que resistían la traída de aquel pesado material, parte del mismo fue traído desde Puntarenas. Con el fin de atender a los boyeros las mujeres de Coronado entre ellas Amelia Granadados, Pilar Zúñiga Matilde Tenorio, hicieron un galerín para darles café y comida a los que llegaban a recoger las piezas de metal de la Iglesia.

La armadura a medida que se iba trayendo se iba descargando en la plaza, o sea donde hoy es el parque. En ese momento el regocijo del pueblo de Coronado era inmenso, y todos querían ver aquel espectáculo y se apretujaban en la plaza pública, se subían en las bancas de la plaza, en los techos de las casas, en todos los lugares donde pudieran ver mejor este importante acontecimiento. Poco a poco se fue apareciendo la forma de la gigantesca estructura de las naves. Primero se armó la nave central y luego las naves laterales. A partir de 1928 los trabajos del templo fueron desarrollándose normalmente, bajo la supervisión de Jacinto Rodróguez y del sacerdote Rubén Fernández, poco a poco gracias al dinero recaudado por los turnos que se hacían, se fueron sufragando los gastos que la construcción ocasionaba.

Para hacer la torre una vez que se había completado la construcción de todas las paredes de las tres naves se atornilló primero la estructura de metal y una vez concluido esto, se precedió a chorrear el anclaje de cemento de la torre. Después se dieron a la tarea de colocar las campanas y el reloj. El reloj fue regalado por José Trinidad Mora. Las campanas se pidieron a Francia a la casa Les Fils de Georges Paccard.

En la parte de la fachada hay un número considerable de pináculos, así como seis nichos en los que se encuentran las imágenes de San Pedro y San Pablo y los cuatro evangelistas. En los portales hay seis juegos de Angeles en cada una de las puertas, así como una cadena de arcángeles en la parte superior de cada uno de sus arcos de entrada. En la parte superior de sus puertas sur y norte hay un alto relieve de Cristo en el Calvario y el nacimiento del Mesías, este laborioso trabajo fue realizado por el artesano Rigoberto Solano González.